Las manchas en la cara suelen aparecer poco a poco, hasta que un día te miras al espejo y sientes que el tono de tu piel ya no es el que era. Es uno de los motivos de consulta más frecuentes en nuestra clínica de Barcelona, y también uno de los que más satisfacción da tratar, porque la mayoría de las manchas responden muy bien cuando se diagnostican y se tratan correctamente.
De dónde salen las manchas
La causa más habitual es el sol acumulado a lo largo de los años. La piel guarda memoria de cada exposición, y esa memoria acaba mostrándose en forma de léntigos solares, sobre todo en la cara, el escote y las manos. A esto se suman los cambios hormonales, que en muchas mujeres provocan melasma, y el propio envejecimiento de la piel, que tiende a producir un tono más irregular.
Aunque se parezcan a simple vista, no todas las manchas son iguales, y aquí está la clave de todo el tratamiento. Algunas lesiones pigmentadas necesitan una valoración dermatológica antes de plantear cualquier procedimiento estético, porque lo primero es siempre descartar que exista algo que requiera control médico. Por eso insistimos tanto en que el diagnóstico lo haga una dermatóloga.
Cómo las tratamos en consulta
Todo empieza con una visita en la que exploramos tu piel, identificamos qué tipo de mancha tienes y te explicamos las opciones con calma. Para las manchas solares aisladas solemos utilizar láser específico de pigmento, que actúa de forma muy precisa sobre la lesión respetando la piel de alrededor. Cuando el fotoenvejecimiento es más difuso, con tono apagado e irregular, trabajamos con combinaciones de láseres o con luz pulsada intensa, que mejoran el conjunto de la piel además de las manchas.
El número de sesiones depende de cada caso, y te lo indicamos en la valoración inicial junto con un presupuesto claro. Nuestras tarifas son orientativas hasta que vemos tu piel en persona, porque cada caso es distinto y preferimos ser honestas con lo que puedes esperar.
El melasma merece un capítulo aparte
Si tus manchas aparecieron durante un embarazo o con cambios hormonales, y se oscurecen cada verano, es probable que hablemos de melasma. Es una de las pigmentaciones más difíciles de tratar, no porque no mejore, sino porque tiende a reaparecer si no se maneja bien. En estos casos combinamos procedimientos en consulta con una rutina despigmentante en casa y una fotoprotección muy estricta, y te acompañamos durante todo el proceso con expectativas realistas desde el primer día.
Si quieres saber qué tipo de mancha tienes y qué se puede hacer con ella, pide cita con nosotras y la valoramos juntas en consulta.
